Un sistema de salud bucal más accesible, equitativo y digno para todas las personas
En el lanzamiento de la 20.ª Semana Nacional de la Salud Bucal presentamos dos iniciativas para reducir las listas de espera y cuidar la salud bucal de las personas dependientes.
En el lanzamiento de la 20.ª Semana Nacional de la Salud Bucal presentamos dos iniciativas que marcan un paso importante para mejorar la atención odontológica en todo el país: el Plan de Acción Nacional para la reducción de las listas de espera de usuarias y usuarios que requieren atención especial en el acceso a la odontología, y el programa para el cuidado de la salud bucal de personas dependientes, “Manos que cuidan, sonrisas que viven”.
Las dos responden a una misma convicción: la salud bucal es parte de la salud, y el acceso a una atención de calidad no puede depender de la condición de cada persona, de su edad, de su situación de salud ni del lugar donde vive.
Un problema que no podía seguir esperando
Para muchas personas, llegar a una consulta odontológica no es un trámite sencillo. Quienes viven con una discapacidad, quienes atraviesan un problema de salud mental, las personas en situación de dependencia y muchas niñas, niños y adolescentes necesitan apoyos específicos para recibir atención: tiempos distintos, equipos preparados, entornos adecuados y, en algunos casos, procedimientos que requieren sedación.
Cuando esos apoyos no están disponibles, la consecuencia es conocida: listas de espera largas, tratamientos que se postergan y problemas que se agravan con el tiempo. Detrás de cada demora hay una persona y una familia que esperan.
Plan de Acción Nacional para la reducción de las listas de espera
El plan busca ordenar y fortalecer la respuesta del sistema de salud para que estas usuarias y usuarios puedan acceder a la atención que necesitan en tiempos razonables. Para eso propone trabajar en varios frentes a la vez: promover buenas prácticas y entornos amigables en los servicios, fortalecer el primer nivel de atención, y desarrollar y descentralizar la atención odontológica con sedación, para que no dependa de unos pocos centros.
La idea es que cada persona encuentre una respuesta acorde a su situación, y que los casos más complejos lleguen a tiempo a los niveles de mayor especialización.
El acceso a una atención de calidad no puede depender de la condición de cada persona ni del lugar donde vive.
“Manos que cuidan, sonrisas que viven”
El programa pone el foco en quienes cuidan. Las personas en situación de dependencia necesitan, muchas veces, que otras personas las acompañen en algo tan cotidiano como la higiene bucal. Por eso el programa está dirigido a familias, cuidadoras y cuidadores y equipos de salud, con materiales y propuestas de formación para que el cuidado de la boca forme parte de la rutina de cuidados.
Cuidar la salud bucal de una persona dependiente es también cuidar su alimentación, su comunicación, su bienestar y su dignidad.
Prioridades del período y trabajo en conjunto
Ambas iniciativas tienen un foco especial en la infancia, la adolescencia, la discapacidad y la salud mental, prioridades que nos planteamos al inicio del período.
Son, además, el resultado del trabajo conjunto de seis programas del Ministerio de Salud Pública. Ese es quizás uno de sus mayores valores: entender que la salud bucal no se resuelve desde un solo lugar, y convocar al esfuerzo interinstitucional de prestadores, academia, organizaciones y equipos de salud de todo el país.
Un sistema de salud bucal más accesible, equitativo y digno no es una meta de un programa: es una responsabilidad de todo el sistema de salud.