AGUSTÍNCATALDO IGLESIAS Volver al inicio
OPINIÓN · CARTA · 20 DE JULIO DE 2026

No quiero acostumbrarme

Una carta sobre la violencia que se vuelve costumbre, y sobre la decisión de seguir conmoviéndonos.

Una composición vertical de medios círculos, círculos y arcos en azul marino, con un único círculo violeta

A veces me pregunto en qué momento
empezamos a acostumbrarnos.

A leer una agresión y seguir deslizando la pantalla.
A escuchar una humillación y responder con una risa.
A justificar lo que hace unos años nos habría indignado.

Hace tiempo que la antropóloga Rita Segato
nos advierte que la violencia no busca solamente herir
a quien la recibe. También busca enseñarnos algo.
Enseñarnos quién puede hablar, quién debe callar
y hasta dónde estamos dispuestos a tolerar.

Y quizás lo que más me duele no sea la violencia.
Quizás lo que más me duele sea que cada vez
nos sorprenda menos.

No quiero acostumbrarme.
No quiero que un insulto se transforme en espectáculo.
No quiero que una humillación se explique como “una broma”.
No quiero que el silencio termine siendo más cómodo que la palabra.

Todavía creo en una sociedad capaz de poner límites.
Todavía creo que la empatía puede ser más fuerte
que el desprecio.
Y todavía creo que nombrar la violencia sigue siendo
una forma de combatirla.

Ojalá nunca dejemos de sentir que hay cosas
que simplemente no están bien.

Porque el día que dejemos de conmovernos,
habremos perdido mucho más que una discusión.
Habremos perdido una parte de nosotros mismos.

Agustín
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